Una fuerte controversia se generó en redes sociales tras la difusión de un registro audiovisual publicado por el diputado del Partido de la Gente (PDG), Javier Olivares, en su cuenta oficial de Instagram. En el material compartido el día sábado, el parlamentario se exhibió realizando un manejo a uno de los pavos reales que mantiene como mascota en su hogar.
La secuencia audiovisual estuvo acompañante de la canción Pavo Real del cantante José Luis “Puma” Rodríguez. Durante el desarrollo del video, el legislador explicó los motivos que lo llevaron a intervenir el plumaje del ave, señalando de forma textual que a uno de sus “regalones” tuvo que “cortar parte de sus alas, porque con estas vuelan, se van a la casa de mis vecinos y a mis vecinos no les gusta mucho”.
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Las acusaciones de maltrato animal y la respuesta del diputado del Partido de la Gente
Tras la divulgación del material, la publicación del parlamentario comenzó a llenarse de comentarios negativos de usuarios que lo acusaron de cometer maltrato animal. Ante la ola de cuestionamientos digitales, el representante político optó por restringir los comentarios en la plataforma y profundizó en los argumentos que motivaron su actuar con el ejemplar.
Mediante un mensaje explicativo, Olivares contextualizó la situación de las aves durante esta época del año, argumentando de manera explícita que “llegó la temporada de apareamiento y, con ella, las ganas de fuga de algunos de estos irresponsables padres”.
La justificación por la temporada de apareamiento y el cuidado de sus mascotas
El integrante del Partido de la Gente descartó cualquier intención dañina hacia las aves y defendió el recorte de plumas como una acción de protección para evitar extravíos o robos.
En esa misma línea, el diputado fundamentó el procedimiento realizado señalando de forma textual: “Y como no quiero que se me vayan de aventura —ni mucho menos que alguien me los robe en una de sus escapadas—, hoy me dediqué a ellos y a darles los cuidados que necesitan en esta temporada”.
Finalmente, Olivares concluyó la publicación remarcando el vínculo que mantiene con los ejemplares al sostener que “también son parte de la familia y hay que cuidarlos como corresponde”.